El otro día me di cuenta que estaba viva.
Y me sentía rara. Lejana.
Como si en algún momento, sin notarlo,
hubiese avanzado una mitad mía,
dejándome atrás.
Separándose en silencio,
sin adioses ni promesas,
sin nombres,
sin mí.
Me fui sin mí;
y no me acuerdo
quién era.
Ni quién soy.
El otro día me di cuenta que estaba viva.
Me desdoblé, ahí nomás
y me miraba,
desde arriba,
mirar… todo.
Con ansias,
con ganas de
devorar imágenes,
colores,
luces,
sonidos.
Con toda esa vida afuera
pidiéndome entrar.
Con el sol de frente
obligándome a sentir,
a volver.
Y yo quiero,
volver.
¿Dónde?

Diseñadora Gráfica y Artista Visual de Buenos Aires